Se acabó bucear en este viaje. Pero aún queda un día para desaturar y decido aprovecharlo para visitar alguna ruina maya. Las elegidas son Ek Balam y ChichenItza. La primera son una ruinas modestas perdidas en mitad de la selva. Prácticamente solitarias de turistas y con unos cuantos obreros realizando tareas de mantenimiento y resturación.
Las segundas son las ruinas más famosas de los Mayas. La ciudad y el templo de ChichenItza. Con su impresionante pirámite truncada.
Claro que, como no podía ser menos, más impresionante es como lo han convertido en otra atracción turística más. Creo que hay más puestos de baratijas artesanales mayas que piedras en la ruina. Al menos tengo que reconocer que, a diferencia de otros paises que he visitado, los vendedores se limitan a mostrar sus productos sin acosar a los turistas dejando una relativa tranquilidad para contemplar las ruinas.
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