Hoy toca buceo en Cozumel. El día empieza temprano. A las 6:50 ya nos están recogiendo en el hotel. Después un viaje en ferry hasta la isla de Cozumel. El viaje se hace entretenido. En la parte superior del ferri en la terraza abierta, un tolto protege del sol y el fresco de la brisa marina se agradece.
A esto hay que añadir una banda de música en vivo que toca en el ferry por la voluntad. Supongo que es algo parecido a los músicos del metro pero en versión ferry y mexicana. Aunque reconozco que la combinación funciona. La brisa fresca del mar y la música de fondo hacen que los 40min del viaje se hagan cortos.
Después de llegar a la isla de Cozumel un barco nos transporta al otro lado de la isla. Bucearemos en la cara externa de la isla abierta al oceano. Un buceo en uno de los extremos de la segunda barrera de arrecifes del mundo. Resumiento y en dos palabra... impresionante.
La primera inmersión son las Cuevas de Palancar. Unas formaciones de coral que se elevan sobre una pared vertical que se pierde en el azul desde unos escasos 15 metros. Los arrecifes forman una serie de pasillos que se van siguiendo durante la inmersión para protegerse de las corrientes.
Por desgracia no se deja ver ningún habitante de aguas abiertas y la fauna no es muy abundante. Pero merece la pena ver le tamaño de las torres de coral que se elevan sobre el abisto a partir de los 40 metros.
Tras la inmersión, y después de un descanso haciendo snorkel amenizado por un banco de peces que se acercaron a comer el pan que se les lanzó desde el barco, comenzamos la segunda inmersión.
Ahora toca el arrecife de Tormentos. Con una profundidad de unos 15 a 20 metros, la diferencia con el anterior se aprecia. Una serie de bloques de coral plagados de vida sobre una llanura de arena. Langosta, barracudas, tortugas, etc. Y, como de costumbre, todo ello amenizado por una corriente constante y fuerte que ahorra el esfuerzo de avanzar pero impide hacer dos fotros seguidas al mismo pez. La próxima vez tendré que acordarme de traer un ancla o un piolet para clavarme al fondo.
Por cierto! Ya he resuelto el problema del hielo. Sólo hay que purificarlo mezclandolo con ron.
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