Aunque es habitual que las noticias tecnológicas pasen sin más pena que gloria, sobre todo por la poca compresión que de ellas tienen las que la redactan, hoy varios medios se han echo eco de una curiosa noticia: por primera vez un ordenador vence a un humano en un concurso de preguntas-respuesta.
El ordenador es nada menos que Watson de IBM. Una calculadora de bolsillo capaz de hacer 80 trillones (algo así como un 8 seguido de 19 ceros: 80.000.000.000.000.000.000) operaciones por segundo y al que le han metido en el coco unos 200 millones de páginas de datos.
Este ordenador consiguió ganar en el concurso Jeopardy a dos concursantes humanos veteranos y expertos en el juego. Este concurso apareció en los años sesenta en USA y básicamente consiste en un típico concurso de preguntas y respuestas estilo trivial.
Y no sólo se limitó a alcanzar la gloria. Encima ganó nada menos que 1.000.000$ que IBM destinará a obras sociales.
Hasta aquí la noticia. La nota curiosa. A partir de aquí empiezan las especulaciones. Los catastrofístas prediciendo que las máquinas suplantarán a los hombres. Los resentidos contando como una máquina los dejó sin trabajo. Y, porque no? Los filósofos dilucidando si las máquinas piensan o serán capaces de pensar en un futuro.
Pero no nos dejemos llevar por nuestra imaginación. Es evidente que tanto la memoria como la velocidad de cálculo de este juguete es muy superior a la de cualquier humano. Y esto le da una capacidad de relacionar información mucho mayor a la nuestra. Pero de ahí a suponer que una máquina pueda superar a un ser humano, al menos considerado en su conjunto, todavía es algo de ciencia ficción.
Analicemos fríamente la situación. Para empezar, esta máquina está especialmente diseñada para ganar este concurso. No para otras tareas. Nuestro cerebro no ha evolucionado para ganar concursos. Ha evolucionado para permitirnos subsistir en un entorno hostil como es la vida real. Para hacer razonamientos sobre la vida cotidiana. No para memorizar páginas y páginas de datos que nos resultarían inservibles en el día a día. Saber cual es el mayor edificio del mundo o la fecha de nacimiento de cualquier autor seguramente son conocimientos interesantes. Pero difícilmente nos salvarían la vida en un momento dado ni nos darían ventaja en nuestra supervivencia a menos que esta dependa del dinero ganado en un concurso de televisión.
Desde luego resulta curioso ver como supercomputadores ganan fácilmente a cerebros del ajedrez o en concursos como el trivial y, sin embargo, todavía no se ha desarrollado ni un sólo robot capaz de caminar con la soltura con que lo hace cualquier persona o, porque no, la mayoría de los animales. Tan difícil es aguantar el equilibrio?
Prueba de ello es que Watson se equivocó justo en los juegos de palabra. Ahí donde el simple contraste de datos es inútil sin el contexto y la experiencia diaria.
Otro ejemplo es como respondió que el mayor aeropuerto de USA estaba en Toronto (Canadá). Yo he buscado en google y en 2min sabía que estaba en Atlanta seguido por el de Chicago. Significa eso que el buscador de google es más inteligente que Watson? No! Sólo que yo he preprocesado mejor la pregunta para que un programa de búsqueda de información encuentre la respuesta mientras que los algoritmos de Watson probablemente equivocaron el contexto.
Así que, por ahora, todos tranquilos, que no va a venir ningún terminator a exterminar la raza humana. Para eso ya nos las apañamos bien nosotros sólos.
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Más información sobre Watson aqui http://www-943.ibm.com/innovation/us/watson/what-is-watson/index.html
